A MALAGA


malaga

Málaga es “inglesa” y mora

a la vez que es andaluza;

Guadalmedina la cruza

y el Puerto la condecora;

Gibralfaro la avalora

y la Caleta sin par;

la emblanquece su Azahar

y la dora su alegría;

en su torre se abre el día

y a sus pies se rompe el mar.

                   *

Esa es Málaga la bella

paraíso en que nací;

entre sus luces viví

y mi ser formóse en ella.

Dios quiso al crear mi estrella

darme la vida en su ambiente,

y llevo fijo en mi mente

su nombre que tanto quiero,

cual si llevara un lucero

en la mitad de la frente.

                    *

Allá van sus pescadores

con los oscuros bombachos

columpiando los cenachos

con los brazos cimbradores.

Del pregón a los clamores

hinchan la venas del cuello;

y en cada pescado bello

se ve una escama distinta,

en cada escama una tinta

y en cada tinta un destello.

                   *

Clavadas en penca verde

van las “biznagas” fragantes,

cuyas esencias flotantes

la brisa en sus ondas pierde.

No hay alma que no recuerde

de esa flor el movimiento;

la mujer mueve al son lento

la penca con sus olores,

la penca mueve las flores

y los jazmines el viento.

                   *

Ved allá la bailarina

con sus vueltas caprichosas;

sus pies, cual dos mariposas,

en raudos juegos combina.

Parece en la gasa fina

una espiral de arrebol,

un flotante caracol,

una sierpe que circula,

y un remolino que ondula

como una tromba de sol.

                   *

Acá y allá entremezclados

se oyen pregones a miles

con sus gorgeos gentiles

con música combinados.

Llena los aires dorados

un concertante sonoro,

y la ciudad canta a coro

su malagueña fermata,

por mil registros de plata

y mil registros de oro.

                  *

El lenguaje alegre y fresco

cual leve cinta se enreda

lo mismo que hacerlo pueda

el más flexible arabesco.

Es un hablar pintoresco

todo calados y cruces.

¡Abalorios andaluces

hechos de escalas distintas,

que a veces rompen en tintas,

y a veces rompen en luces!

                   *

Oíd también su guitarra:

ella es la musa española

con su seno de manola

y su cintura de jarra.

Bajo el verdor de la parra

da a la brisa este cantar:

Llevo en el alma un pesar

del que tengo que morir;

ni se quita con reír,

ni se quita con llorar.

                  *

La enredadera guarnece

la reja, de que es esclava,

donde se  (pela la pava)

hasta que el día amanece.

Detrás un rostro florece

sembrado de maravillas;

estalla un beso a hurtadillas,

y cual señal de victoria,

repica tocando a gloria

el cerco de campanillas.

                    *

Ved su catedral triunfante:

¡qué proporciones severas!

¡Que columnas cual palmeras

y qué cúpula sonante!

Rasgan la mole gigante

largos vidrios de colores

con polícromos primores

y cien figuras cautivas,

que parecen por lo, vivas

hechas con sangre de flores.

                    *

Su esplendorosa Caleta

la ve mi mente ilusoria

cual calle real de la gloria

al borde del mar sujeta.

Ni el más brillante poeta

pudiera hacer su pintura:

cantara su arquitectura

y sus estilos diversos;

¡más no el mar, porque no hay verso

para tan grande hermosura!

                    *

Entre cajas en hileras

que las prenden como franjas,

ved envolviendo naranjas

a las lindas faeneras.

De amar les salen ojeras,

y tienen en su hermosura,

de las pasas, la dulzura;

de los chumbos, lo punzante;

del plátano, lo arrogante;

y del limón, la frescura.

                   *

Málaga ciñe a sus sienes

uvas por claros rubíes,

(parrales) y (marbellíes)

y (tempranas y lairenes).

Las (montúas) y (jaenes)

le forman regios collares;

sus zarcillos singulares

son (moscateles) severas,

y brillan en sus pulseras

(largas), (tintas) y (mollares).

                    *

La infernal algarabía

de las burbujas de aceite

brinda al olfato deleite

en la alegre (freiduría).

Con hervidora armonía

crujen sobre la fogata

salmonetes de escarlata,

lisas de azules colores,

brecas de cien resplandores,

y boquerones de plata.

                    *

Tiene una copla y un vino

con que se canta y se sueña;

la copla es la (malagueña),

y el vino, un vino divino.

Mientras una lanza el trino,

otro derrama sus gotas;

ella vierte escalas rotas

y él destellos andaluces;

él emborracha con luces

y ella emborracha con notas.

                    *

Ved su parque, maravilla

de luz, colores y esencias,

que no lo tienen Valencia

ni Granada, ni Sevilla.

Enrejados de mantilla

semejan sus divisiones,

y sus vivas variaciones

me recuerdan los matices
de los pérsicos tapices

y los chinescos mantones.

                    *

Ved su ambiente ¡qué alegría!

ved su Puerto ¡qué grandeza!

ved sus campos ¡qué belleza!

ved su cielo ¡qué poesía!

ved sus aves ¡qué armonía!

ved sus calles ¡qué graciosas!

ved sus jardines ¡qué rosas!

ved sus coplas ¡qué ternura!

ved sus hombres ¡qué bravura!

ved sus mujeres ¡qué hermosas!

                    *

Así es Málaga la mora

y la (inglesa) y la andaluza;

Guadalmedina la cruza

y el Puerto la condecora.

Gibralfaro la avalora

y la Caleta sin par;

la emblanquece su azahar

y la dora su alegría;

en su torre se abre el día

y a sus pies se rompe el mar.

 

Salvador Rueda

Una respuesta a A MALAGA

  1. Pingback: Salvador Rueda Santos | Málaga, antes y ahora.

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